facebook  Twiter  GooglePlus In Youtube

La carne equina representa el 0,25% de la producción mundial de carne

La producción de carne para consumo humano proviene principalmente de las especies bovina, porcina y aviar, y en una menor proporción de otras como la ovina, caprina, piscícola y algunas especies silvestres. Sin embargo, factores sociológicos, económicos, ambientales y/o nutricionales, han generado en los últimos años un creciente interés en fuentes alternativas de carne.

Datos de la FAO, indican que la especie equina abastece el 0,25% de la producción mundial de carne. Los principales países productores de carne equina son China, Kazajistán, México, Rusia y Argentina, con el 58% de la producción mundial, mientras que Mongolia, Suiza, Italia, Kazajistán y Rusia son los mayores consumidores.

Aunque en Colombia la especie equina fue declarada como apta para el consumo humano en 1990, y un volumen considerable de equinos son destinados a la producción de carne, la información relacionada con datos de producción, comercialización y consumo es muy limitada.

Al igual que en la mayoría de países, en Colombia la cadena de producción de carne equina no se encuentra estandarizada y su consumo se ha visto limitado debido a factores como:

(i) falta de sistemas de producción especializados, lo que se traduce en el sacrificio de animales que generalmente han terminado su vida productiva o que sufren algún tipo de lesión;

(ii) prácticas ilegales de sacrificio y ausencia de trazabilidad de los animales destinados a sacrificio, lo que conlleva a incrementar la desconfianza del consumidor sobre la calidad de este tipo de carne; y

(iii) factores sociales y culturales, pues el equino es considerado un animal doméstico destinado a otras actividades.

Sin embargo, la carne equina, catalogada por algunos autores como “carne saludable”, puede constituirse en una alternativa interesante en el mercado de las carnes rojas, debido a su alto valor nutricional representado principalmente en su perfil de aminoácidos, y en el alto contenido de hierro y de ácidos grasos poliinsaturados. Adicionalmente, el porcentaje de grasa intra e intermuscular es menor comparado con la de bovinos y porcinos, lo que la hace una carne favorable en los actuales regímenes de alimentación.

Este artículo presenta las principales características de la producción y consumo de carne equina, y una revisión bibliográfica de su composición y valor nutricional, con el fin de aumentar el conocimiento de productores y consumidores de esta fuente potencial de carne roja.

La carne equina representa el 0,25% de la producción mundial de carne. Esta actividad se concentra en el continente Asiático con el 46%, seguido de América (30%), Europa (18%), Oceanía (4%) y África (2%). China y Kazajistán ocupan los primeros lugares (38% de la producción mundial), seguidos de México (11%), Rusia (7%) y Argentina (4%).

La cantidad de carne equina destinada al consumo humano es en la mayoría de los casos incierta. El consumo per cápita (CPC) mundial ha sido estimado en 0.10 kg, pero en países como Mongolia, Kazajistán, Kirguistán e Islandia es superior (2,19;3,5; 4,92 y 5,81 kg, respectivamente). En Suiza, Italia, Croacia, Bélgica, Rusia y Finlandia el CPC fue calculado recientemente en 0,73; 0,70; 0,69; 0,58 y 0,51 kg, respectivamente, mientras que en otros países como Francia, Malta, Ucrania y Grecia, es de alrededor 0,25 kg.

Las características y rendimiento de las canales equinas dependen principalmente de la raza, sexo y edad de los animales, así como del sistema de alimentación. Normalmente están conformadas por 70% de músculo, 11-13% de grasa y 17% de hueso 17, 29, 46. Varios estudios han demostrado que el nivel de grasa se incrementa con la edad y peso de los animales, y que el contenido de músculo se ve poco afectado por la edad. La raza y el sexo no influyen significativamente en la fracción del músculo de las canales, pero sí en el contenido de grasa y hueso. Las hembras presentan generalmente mayores niveles de grasa y menores porcentajes de hueso que los machos. 

En comparación con las canales bovinas, las canales equinas presentan generalmente mayor cantidad de grasa en la cavidad abdominal y menores porcentajes de grasa inter e intramuscular. El rendimiento de la especie equina presenta valores similares e incluso superiores a los observados en especies tradicionales de producción de carne como la bovina. La raza es el factor que más afecta el rendimiento, aunque la edad al sacrificio también puede influir significativamente en este parámetro productivo.

|