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La producción de cítricos optimizada por árboles enanos

Carne de Res Colombia

Variedades de mandarina y naranja injertadas en el cítrico Flying Dragon generaron patrones de porte bajo, es decir, árboles enanos. El resultado permite tener hasta 1.600 unidades por hectárea, lo cual aumenta la densidad de siembra y la producción.

Según el investigador, Herney Darío Vásquez profesor de la Universidad Nacional de Colombia quien desarrolló su trabajo de grado de la Maestría en Ciencias Agrarias sobre el patrón Flying Dragon como portainjerto enanizante para variedades de naranja y mandarina, la correcta selección del porta-injerto es una decisión de vital importancia, ya que este formará parte del sistema radical de la variedad elegida, responsable de la absorción de agua y nutrientes. Sin embargo, se puede permitir el crecimiento de una variedad en condiciones ecológicas determinadas, pero sin resistencia ni tolerancia a enfermedades.

Los cítricos son el cultivo frutal de mayor relevancia económica en el mundo, con una producción de 100.000 millones de toneladas, lo que representa la cuarta parte de toda la producción frutícola, según cifras de la FAO.

Mejorar su obtención es el objetivo de todos los países, por ejemplo, en Brasil el 30 % de la producción de lima Tahití en São Paulo está injertada en Flying Dragon, según cifras de la Estación Experimiental Bebedouro.

Los experimentos se realizaron en Corpoica, sede Palmira, en cuatro parcelas de 20 metros de largo por 15 metros de ancho. Los resultados mostraron que las naranjas y mandarinas injertadas en Flying Dragon presentan tolerancia a condiciones desfavorables con las mínimas labores agronómicas. El tamaño de los árboles obtenidos osciló entre 1,8 y 2 metros.

Asimismo se encontró que el patrón enanizante se puede utilizar en densidades de siembra de entre 900 y 1.000 árboles por hectárea en naranjas salustianas, con producciones estimadas de 73,44 y 84,70 toneladas por hectárea, teniendo en cuenta el diseño de siembra.

En la naranja Sweet Orange se pueden sembrar entre 777 y 891 árboles por hectárea, con producciones de entre 52,9 y 61,1 toneladas por hectárea, cifra que supera a los otros patrones evaluados.

Respecto a la mandarina arrayana, las densidades de siembra oscilan entre 500 y 570 árboles por hectárea. De esta variedad se obtuvo una producción estimada de 31,1 y 35,9 toneladas por hectárea. Por su parte, en mandarina clementina, con la siembra de entre 918 y 1.061 árboles, se obtuvo una producción de hasta 78,7 toneladas por hectárea.

 

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